Los 10 momentos más peligrosos en la historia de la Copa Mundial
En la segunda ronda de la fase de grupos de la Copa Mundial de 2026, el jugador canadiense Cornet sufrió una falta grave que le provocó una fractura de tibia.
¿Qué otros momentos peligrosos se han producido en la historia de la Copa Mundial?
En 1982, Gabriel Bartiston, de Batistuta, permaneció tendido en el césped durante cuatro minutos. Sufrió una fractura de vértebra cervical, se rompió la mandíbula en tres pedazos y perdió el conocimiento en el acto. Fue, sin duda, la colisión más grave en la historia de la Copa Mundial.
En 2014, Neymar recibió un rodillazo en la espalda de un defensa colombiano, fracturándose las vértebras. Lloró en la camilla; Brasil perdió la esperanza antes de la semifinal.
En la final de ese mismo año, el centrocampista alemán Kramer cayó al suelo tras una disputa de cabeza, sufriendo una conmoción cerebral, pero continuó jugando durante 14 minutos antes de perder completamente la memoria. Posteriormente recordó que solo recordaba los minutos previos al inicio de la final.
Ahí está Pereira siendo derribado y vomitando sobre el césped, Owen desplomándose en el suelo con la rodilla doblada en una jugada sin contacto, y De Jong recibiendo solo una tarjeta amarilla por una patada alta al pecho de Alonso. En 1970, Beckenbauer se dislocó el hombro y jugó la semifinal con un cabestrillo, un momento que se conoce como "El Partido del Siglo".
Estos nombres no mencionan goles ni celebraciones, solo la imagen de personas que se esforzaron al máximo. Algunos fueron retirados en camilla, otros regresaron apretando los dientes y algunos nunca volvieron a pisar ese escenario.
La Copa del Mundo suele recordarse por los vencedores. Pero estos momentos nos recuerdan que, más allá de la victoria, algunos pagaron el precio con su integridad física.
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